Neumáticos: daños más habituales en verano (II Parte)

Neumáticos: daños más habituales en verano (II Parte)

En el artículo de la semana pasada estuvimos viendo que los neumáticos sufren bastante durante el verano: se coge más el coche, se lleva más equipaje, el calor y se hacen trayectos de muchos kilómetros.

Comenzamos a ver los inconvenientes más habituales que pueden surgir en esta época del año. Seguimos enumerando más:

Estacionar mal

Cuando aparcamos, podemos realizar ciertas maniobras que dañan los neumáticos. Por una parte, los impactos que les damos contra los bordillos son un martirio para la goma y pueden producir que se nos reviente la rueda. Por otra parte, doblar las ruedas del vehículo detenido para posicionarlo de cara al sitio donde vamos a aparcar es un hábito muy dañino, ya que el rozamiento que se produce es superior a cuando el coche está moviéndose, por ello es mejor hacer las dos cosas a la vez: a medida que giramos las ruedas, vamos moviendo el vehículo para maniobrar.

Frenar bruscamente

Cuando hay embotellamientos o la circulación no es fluida, caemos en muchos fallos que dañan a los neumáticos: frenar bruscamente, cambiar mucho de marchas…

Más metros para frenar

Si llevamos la presión por debajo de lo normal, haremos que se incrementen los metros para poder frenar. Y en el caso de que la calzada esté mojada, crece aún más el peligro: las tormentas de verano, que son imprevisibles, pueden provocar el conocido “aquaplaning”.

Los neumáticos se fijan menos asfalto

En el caso de que llevemos una presión por encima de lo indicado, se reduce la fijación a la carretera, lo que puede llegar a ser todo un riesgo.

La arena

Durante el verano es muy normal que nos movamos por terrenos que tienen mucha arena. Estas pequeñas partículas pueden perjudicar la efectividad de los neumáticos. Este tipo de tierra se mete en las ruedas provocando que se pierda adherencia al asfalto. En estos casos es mejor no realizar movimientos bruscos para que no se derrape.

Sanciones

Si no le prestamos la atención adecuada a nuestros neumáticos, nos pueden multar. En el caso de que la profundidad del dibujo esté por debajo de 1’6 mm, nos pueden sancionar. De hecho, si las cuatro ruedas estuvieran gastadas, nos pueden incluso inmovilizar el coche.

Como conclusión podemos decir que si no se revisan bien los neumáticos, ponemos en peligro nuestra seguridad y la de todos los que van con nosotros por carretera. Por ello, te recomendamos estos consejos:

  • Revisa la presión de los neumáticos. No olvides que debes hacerlo cuando el vehículo no esté caliente y que variará según la carga que lleve.
  • Comprobar la profundidad del dibujo: no puede estar por debajo de 1,6 milímetros.
  • Observa que los neumáticos no presenten irregularidades, golpes o grietas.
  • No olvides comprobar cómo se encuentra la rueda de repuesto.

Esperamos haberte servido de ayuda. Si necesitaras cambiar alguna rueda, no dudes en visitarnos. Estaremos encantados de atenderte y de resolverte todas tus dudas.

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